Yo no pensaba llegar hasta tal punto. Pero a medida que la canción Video Games de Lana del Rey va sonando, siento que se lo debo.
Me he dado cuenta que somos imperfectos. Todos. Por igual. Cuando se es imperfecto, se es imperfecto, ni más ni menos. Así pues buscamos esa perfección, que nunca hemos visto, pero que imaginamos esa perfección que no existe. Cuando somos conscientes de que tenemos que vivir con nuestras imperfecciones sin poder cambiar, creemos que esas imperfecciones son perfectas imperfecciones, pero solo tu creerás eso. Para el resto seguirás siendo imperfecto, un imperfecto gilipollas como todos, que quiere ser imperfectamente diferente. Pero hay alguien, hay alguien, que ve algo en ti, algo dentro de ti, ve una perfecta imperfección, y tu le miras y te sientes a ti, le miras y creces, le miras y admiras el mundo, le miras y caes ante la perfección.
Y es que en el momento que le miré, yo me morí. Sentí miedo. Llegué allí preguntándome que qué coño pasaría si no hubiera salido bien, pero le miré. Le miré, y me dije adelante; empieza a vivir. Cada vez era diferente, totalmente a la vez anterior. Nunca había nada igual, parecido, pero siempre diferente. Comprendimos que éramos diferentes, e imprevisibles. Que tu eres cuerdo, y yo te vuelvo loco, y yo estoy loca, y tu me vuelves cuerda. Me atrapas en ti, me unes a ti. Yo no me había conocido nunca tanto, desde que te conocí a ti. Eres lo que me faltaba para entenderme, para llenarme.
El amor, ha dejado de ser amor en este mundo. Que cada uno le llame como quiera, yo creo que amor es esas risas que nos unen cada anochecer. Esos besos de buenas noches, después de decirte buenas noches cinco veces. Esos polvos inentendibles. Ese peta consumiéndose. A veces en silencio, y sentirte vivo, lleno.
Te requiero mi vida.
Me he dado cuenta que somos imperfectos. Todos. Por igual. Cuando se es imperfecto, se es imperfecto, ni más ni menos. Así pues buscamos esa perfección, que nunca hemos visto, pero que imaginamos esa perfección que no existe. Cuando somos conscientes de que tenemos que vivir con nuestras imperfecciones sin poder cambiar, creemos que esas imperfecciones son perfectas imperfecciones, pero solo tu creerás eso. Para el resto seguirás siendo imperfecto, un imperfecto gilipollas como todos, que quiere ser imperfectamente diferente. Pero hay alguien, hay alguien, que ve algo en ti, algo dentro de ti, ve una perfecta imperfección, y tu le miras y te sientes a ti, le miras y creces, le miras y admiras el mundo, le miras y caes ante la perfección.
Y es que en el momento que le miré, yo me morí. Sentí miedo. Llegué allí preguntándome que qué coño pasaría si no hubiera salido bien, pero le miré. Le miré, y me dije adelante; empieza a vivir. Cada vez era diferente, totalmente a la vez anterior. Nunca había nada igual, parecido, pero siempre diferente. Comprendimos que éramos diferentes, e imprevisibles. Que tu eres cuerdo, y yo te vuelvo loco, y yo estoy loca, y tu me vuelves cuerda. Me atrapas en ti, me unes a ti. Yo no me había conocido nunca tanto, desde que te conocí a ti. Eres lo que me faltaba para entenderme, para llenarme.
El amor, ha dejado de ser amor en este mundo. Que cada uno le llame como quiera, yo creo que amor es esas risas que nos unen cada anochecer. Esos besos de buenas noches, después de decirte buenas noches cinco veces. Esos polvos inentendibles. Ese peta consumiéndose. A veces en silencio, y sentirte vivo, lleno.
Te requiero mi vida.
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