"Comienzo, lo que motivo el comienzo fue que las vidas que presencio no merecen el silencio"
Nos avergonzamos de las cosas más humanas que existen, las primeras veces. Nuestra primera vez en cualquier cosa es un desastre, tan desastre que intentamos esconderlo, o maquillarlo. O incluso intentamos olvidarlo para así no tener que explicarlo a nadie. Que superficiales, por qué no mostramos nuestras primeras veces al mundo, la primera vez que hiciste la cama, la primera vez que la deshiciste haciendo el amor, la primera vez que hiciste el amor en un lugar que no era la cama, la primera vez que te pintaste la ralla de los ojos, o que te afeitaste. La primera conducción, el primer beso, el primer adiós. Todo eso normalmente es un desastre, y no se explica.
Creemos que no ser perfectos desde la primera vez nos hace ser peores, pero no nos damos cuenta que poco a poco avanzamos, y que de eso se trata de ir avanzando por la vida aprendiendo y mejorando, sino que gracia tiene hacerlo todo bien. Hay que reconocer los errores, y reconocer que hay errores que no son errores, que son experiencias, primeras veces. Son comienzos a un nuevo yo.
Nos vamos construyendo con el paso del tiempo, con las buenas y las malas decisiones. Toda construcción tiene una primera piedra, todo tiene una primera vez.
Vamos a darnos a conocer desde el principio, desde el comienzo. No ocultemos como hemos llegado hasta donde estamos, seamos humanos. Vivir es compartir, y compartir experiencias es vivir la vida por dos. Volvamos a reírnos de nuestros inocentes desastres y seamos más felices.
Nos avergonzamos de las cosas más humanas que existen, las primeras veces. Nuestra primera vez en cualquier cosa es un desastre, tan desastre que intentamos esconderlo, o maquillarlo. O incluso intentamos olvidarlo para así no tener que explicarlo a nadie. Que superficiales, por qué no mostramos nuestras primeras veces al mundo, la primera vez que hiciste la cama, la primera vez que la deshiciste haciendo el amor, la primera vez que hiciste el amor en un lugar que no era la cama, la primera vez que te pintaste la ralla de los ojos, o que te afeitaste. La primera conducción, el primer beso, el primer adiós. Todo eso normalmente es un desastre, y no se explica.
Creemos que no ser perfectos desde la primera vez nos hace ser peores, pero no nos damos cuenta que poco a poco avanzamos, y que de eso se trata de ir avanzando por la vida aprendiendo y mejorando, sino que gracia tiene hacerlo todo bien. Hay que reconocer los errores, y reconocer que hay errores que no son errores, que son experiencias, primeras veces. Son comienzos a un nuevo yo.
Nos vamos construyendo con el paso del tiempo, con las buenas y las malas decisiones. Toda construcción tiene una primera piedra, todo tiene una primera vez.
Vamos a darnos a conocer desde el principio, desde el comienzo. No ocultemos como hemos llegado hasta donde estamos, seamos humanos. Vivir es compartir, y compartir experiencias es vivir la vida por dos. Volvamos a reírnos de nuestros inocentes desastres y seamos más felices.
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